miércoles, 23 de enero de 2008

LA RECETA NEO LIBERAL ¿No saben hacer otra cosa?



Art. de EPN

La receta neoliberal
¿No saben hacer otra cosa?

En estas semanas estamos asistiendo a un espectáculo, tantas veces repetido, cual es el de una anunciada crisis económica en algunos países del llamado “capitalismo avanzado”. La recesión económica que se vislumbra en Estados Unidos, curiosamente iniciada con una “crisis hipotecaria”, ha provocado que salten las alarmas del sistema. Bush y su gabinete han explicado las primeras y urgentes medidas para hacer frente a esta crisis. ¿Piensan ustedes que entre estas medidas están, por ejemplo, acentuar los mecanismos de protección social para los sectores más desfavorecidos que sufrirán las consecuencias de la crisis que se avecina?; es una pregunta muy simple, lo sabemos, no es esa la línea... Ni tampoco está entre sus prioridades hacer una reflexión sobre ese modelo de crecimiento que, además de crear tantas desigualdades, generar un cambio climático que amenaza al planeta, alentar conflictos armados sin salida... resulta que tampoco da satisfacción a las capas medias, que asisten a la pérdida de su calidad de vida y de su estabilidad económica, a la dificultad en el acceso al empleo, a la vivienda, los servicios sanitarios y educativos casi todos privatizados... No, las medidas anunciadas por Bush se centran en repartir cheques entre la población a modo de devolución de impuestos, a razón de unos 800 dólares por contribuyente, así como exenciones fiscales a las empresas... En definitiva, repartir dinero, un montante del 1% del PIB no crean que más, y que cada cual se busque la vida como pueda... Esa es la receta neoliberal de Bush para atajar la crisis...

Esta crisis económica, como era de esperar en un mundo interdependiente, o mejor dicho, dependiente del sistema económico dominante, va a repercutir en todos los países del planeta, que habrán de sufrir las consecuencias en proporción inversa a sus recursos. Y en España ya estamos en estas circunstancias. Así, ya se están anunciando medidas por todas partes para hacer frente a esa “desaceleración” o recesión. Y curiosamente, cuando escuchamos las propuestas, hay tres coincidencias que merece la pena resaltar:

Una, es que no se analizan las causas en profundidad. Porque esa crisis hipotecaria que es sólo una señal de algo más grueso que asoma el panorama en España, la crisis inmobiliaria, obedece en nuestro país, a un modelo de crecimiento basado en la especulación financiera e inmobiliaria. No se pone toda la verdad sobre la mesa cuando, tras las últimas cifras de incremento del paro y aumento de los precios, no se reconoce que se ha ido consolidando una economía vulnerable, que no ha tenido en cuenta sus sectores productivos y sus capacidades de desarrollo, centrándose en sectores como la construcción y los servicios.

En segundo lugar, las medidas consisten en poner dinero en circulación, como si así se solucionase todo. Hemos puesto el ejemplo de Bush, pero en nuestro país están recientes las cifras de 3.500 millones de euros de bonificaciones a las empresas sin pedirles siquiera más estabilidad laboral... y también los “cheques” que el gobierno ha ido “repartiendo” entre promesas electorales... ¿más meses de baja maternal remunerada o más guarderías?, no, un cheque de 2.500 euros por niño nacido; ¿más inversión para educación consiguiendo más calidad?, no, un cheque de hasta 6.000 euros si el joven se decide a realizar el bachiller pues casi el 70% abandonan en esta etapa sus estudios, han dicho los gobernantes de Andalucía... ¿Más construcción de viviendas sociales o en régimen de alquiler?, no, que las construyan los privados y te daremos otro cheque para que accedas a su compra o a su alquiler. Y así sucesivamente

Resulta entonces que el sistema se nutre a sí mismo con las crisis que él mismo crea. Con una mano te deja excluido, con problemas de vivienda, de empleo... y con la otra te da precarios medios para que se los des para solucionártelos, sabiendo de antemano que no te los soluciona. Y la tercera, lo que más duele en todo esto es que, además, amplias capas sociales, entre las que se encuentran una gran cantidad de trabajadores, han asumido este modelo económico, social y cultural predominante como el único posible, como el mejor de todos. Y nos mostramos indiferentes o pasivos ante una sociedad de consumo que genera individualismo y competitividad, desunión entre nosotros. No tomamos conciencia de las desigualdades sociales y desequilibrios territoriales, de las diferencias gigantescas entre el Norte y el Sur con cientos de millones de personas en la más absoluta miseria y sin medios para subsistir y las guerras provocadas por el negocio armamentístico que destruyen esos países. No nos movilizan los desastres medioambientales existentes y los que se avecinan precisamente por este modelo de crecimiento económico neoliberal depredador de la naturaleza. Ni nos interpelan las injusticias que vemos cada día o los agravios que presenciamos, ni los déficits educativos o los riesgos para la salud que este entorno y estas políticas provocan. Y ellos, con unos cheques que se reparten como migajas a la multitud pretenden hacernos creer que esa es la solución a todo....

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese es el problema: que los afectados no tienen noción del grado en que las cosas les afectan. Ayer preguntaba acerca del panorama político a un yonqui aparcacoches. Su respuesta fue que sólo Rajoy reimpondría el orden y expulsaría a los inmigrantes. Ni siquiera se percataba de que en un modelo autoritario su destino sería la liquidación física o convertirse en un sicario.
En la sociedad individualizada, donde cada uno lleva su cruz sin mirar a la del otro, aun siendo idéntica a la suya, mal pueden aplicarse las recetas de los tiempos de la movilización social. Antes se degüella al vecino para poder pagar la hipoteca que se monta un grupo de presión de insolventes. Nos han reducido a puro estómago.
Es jodido resolverlo.

ecija dijo...

Hola!


Yo hace poco que pertenezco formalmente a IU, si bien hace bastante más tiempo que coincido en sus posiciones. Y estoy en IU porque, de verdad, coincido en con sus postulados generales en cuanto a opinión, posiciones políticas y medidas de gobierno. Curiosamente, en contra de mi forma de ver las cosas, y creo que de la mayoría de los votantes, simpatizantes, colaboradores o allegados a las posiciones de IU, no acabamos de dar ese salto que nos haga imprescindibles para cualquiera que pretenda tomar una medida política en Andalucía y en España. Nos faltan votos. Y nos faltan votos, que desde la misma izquierda se están desperdiciando.

Me consta que se están dando pasos importantes de cara a la integración de nuevos ciudadanos, pero creo que se debería trabajar muy duro en una línea que en cierto modo se puede considerar contraria a lo que se ha venido haciendo hasta ahora.

Creo que ha llegado el momento de formar una gran coalición de izquierda, por encima de los nombres, de las posiciones, de los matices para poder alargar el eco de nuestro mensajes, para poder agrandar la fuerza de nuestras posturas, para poder ser tenidos en cuenta en toda nuestra valía.

IU necesita integrar a todos los grupos, partidos y asociaciones de izquierda de todo tipo que hay en España y en Andalucía; muchas de las cuales se presentan a las elecciones por libre, tirando un buen puñado de votos a la papelera.

Me da la impresión de que nada más con la suma de los votos que obtienen Izquierda Republicana o varios grupos verdes, entre otros, podríamos, incluso, duplicar el número de parlamentarios.

Yo desde aquí pido ese esfuerzo a todos los que teneis responsabilidad dentro de la coalición. Y ese esfuerzo, porque eso significa olvidarnos de personalismos, olvidarnos de los sillones, olvidarnos de los nombres, olvidarnos de los matices... ¿Qué importa todo eso, si después a la hora de proponer medidas a tomar todos estamos de acuerdo en las mismas? Yo no me siento enemigo de los grupos anteriormente nombrados, ni de muchos otros. ¿Por qué no podemos echar nuestros votos en el mismo montón?.

Teneís una responsabilidad, ¡Usadla! Creo que la gente de izquierda nos lo merecemos.

Un saludo y mucha suerte en los próximos compromisos electorales. Pero que no se nos olvide. Si queremos resultados, hay que currarselo antes y, sobre todo, hay que votar.

Nadie de izquierdas sin votar. ¡Nadie!

Lo dicho. Mucha suerte!

25 de enero de 2008 20:02:00 CET